Resumen del episodio
San Pablo nos recuerda que Cristo nos liberó para que vivamos como hijos de la promesa. Hoy veremos tres pasos: reconocer nuestra libertad de hijos, responder a la llamada de Jesús y convertir la libertad recibida en misión. La Biblia abierta representa la Palabra que nos guía; el bastón, la confianza con que avanzamos; y el pan compartido, el servicio al que nos envía el Señor. Vivimos así el lema de esta semana: «Pobres y confiados, anunciamos el Reino», como una Iglesia misionera.
San Pablo nos recuerda que Cristo nos liberó para que vivamos como hijos de la promesa. Hoy veremos tres pasos: reconocer nuestra libertad de hijos, responder a la llamada de Jesús y convertir la libertad recibida en misión. La Biblia abierta representa la Palabra que nos guía; el bastón, la confianza con que avanzamos; y el pan compartido, el servicio al que nos envía el Señor. Vivimos así el lema de esta semana: «Pobres y confiados, anunciamos el Reino», como una Iglesia misionera.
Episodios
Libres para anunciar el Reino
EscuchadoSan Pablo nos recuerda que Cristo nos liberó para que vivamos como hijos de la promesa. Hoy veremos tres pasos: reconocer nuestra libertad de hijos, responder a la llamada de Jesús y convertir la libertad recibida en misión. La Biblia abierta representa la Palabra que nos guía; el bastón, la confianza con que avanzamos; y el pan compartido, el servicio al que nos envía el Señor. Vivimos así el lema de esta semana: «Pobres y confiados, anunciamos el Reino», como una Iglesia misionera.
El banquete del Reino pobreza confiada, vida revestida de Cristo
EscuchadoHermanos y hermanas, bienvenidos. El Señor nos convoca al comenzar esta nueva semana y nos ofrece su Palabra como alimento para el camino. Isaías anuncia que Dios prepara un banquete para todos los pueblos, enjuga las lágrimas y vence a la muerte. El salmo nos presenta al Señor como pastor, que conduce y sostiene a su pueblo. San Pablo comparte lo que ha aprendido: vivir tanto en la necesidad como en la abundancia, fortalecido por Cristo. Y Jesús compara el Reino con un banquete de bodas al que todos son invitados, pero cuya invitación pide una respuesta verdadera. El lema que proclamamos juntos es: «Pobres y confiados, anunciamos el Reino».
Escuchar la Palabra y vivirla como hijos de Dios
EscuchadoAl llegar al sábado, damos gracias por la Palabra que nos ha acompañado durante la semana. Hemos contemplado cómo Cristo transforma la vida, nos enseña a orar, nos da su Espíritu y nos invita a permanecer unidos a Él. Hoy san Pablo nos recuerda que, por la fe y el Bautismo, somos hijos de Dios y estamos revestidos de Cristo. Y Jesús nos muestra que María es bienaventurada no solo por haberlo llevado en su seno, sino también porque escuchó la Palabra y la vivió. La misión nace de ese encuentro: escuchar a Cristo, dejarnos transformar y compartir su amor.
Permanecer con Cristo y dar fruto
EscuchadoSan Pablo nos recuerda que la bendición de Dios llega a todos por la fe y que Cristo nos libera para recibir la promesa del Espíritu. En el Evangelio, Jesús enseña que el Reino de Dios ha llegado y nos advierte que no basta con dejar atrás el mal: es necesario permanecer unidos a Él. Hoy meditaremos sobre tres decisiones: vivir de la fe, reconocer la obra de Dios y comprometernos con Cristo. La Biblia abierta nos muestra el camino; la viña nos llama a dar fruto; y la torre nos recuerda que necesitamos construir sobre una base firme.
Pedir el Espíritu y caminar en la gracia
EscuchadoSan Pablo pregunta a los Gálatas si recibieron el Espíritu por cumplir obras o por escuchar con fe. Jesús, en el Evangelio, nos invita a pedir, buscar y llamar, confiando en la bondad del Padre, que da el Espíritu Santo a quienes se lo piden. Hoy meditaremos sobre tres actitudes: vivir desde la gracia, perseverar en la oración y pedir el don que sostiene nuestra misión. La Biblia abierta nos orienta; la viña nos recuerda que estamos llamados a dar fruto; y la torre, que nuestra vida se edifica sobre Cristo.